- METAS
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5.2
5.2 Eliminar todas las formas de violencia contra todas las mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipos de explotación
- 5.2.1 Adolescentes mujeres (15 a 17 años de edad) que han sufrido violencia física, sexual, psicológica y/o verbal de su actual o anterior pareja en los últimos 12 meses, 2018-2024
- 5.2.2 Adolescentes (15 a 19 años de edad) que sufrieron violencia física alguna vez por parte de otra persona (distinta de su actual/último esposo o compañero), según persona que ejerció la violencia, 2015 – 2024
- 5.3 5.3 Eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina
- 5.4 5.4 Reconocer y valorar los cuidados y el trabajo doméstico no remunerados mediante servicios públicos, infraestructuras y políticas de protección social, y promoviendo la responsabilidad compartida en el hogar y la familia, según proceda en cada país
- 5.b 5.b Mejorar el uso de la tecnología instrumental, en particular la tecnología de la información y las comunicaciones, para promover el empoderamiento de las mujeres
OBJETIVO 5: LOGRAR LA IGUALDAD DE GÉNERO Y EMPODERAR A TODAS LAS MUJERES Y LAS NIÑAS
La igualdad de género es un derecho básico y una necesidad para el desarrollo sostenible, el crecimiento económico y el bienestar de las sociedades. En el caso de las niñas, niños y adolescentes, garantizar condiciones para la igualdad de género desde las primeras etapas de la vida es clave para promover el ejercicio pleno de sus derechos, prevenir violencias estructurales y generar impactos positivos a lo largo del ciclo de vida. Su bienestar está estrechamente vinculado al empoderamiento y al ejercicio de derechos por parte de las niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres adultas.
No obstante, las desigualdades de género persisten en múltiples formas: violencia basada en género, matrimonio infantil, embarazo adolescente, trabajo infantil doméstico no remunerado, discriminación en el acceso a la educación o a los servicios de salud sexual y reproductiva, entre otras. Estas situaciones vulneran gravemente los derechos de las niñas y las adolescentes, limitan su autonomía, reducen sus oportunidades de desarrollo y perpetúan ciclos de pobreza y exclusión.
Desde un enfoque de derechos y de igualdad es fundamental promover políticas públicas que eliminen las barreras estructurales que enfrentan las niñas y adolescentes, mediante acciones afirmativas, acceso a servicios diferenciados, y mecanismos de prevención y protección frente a todas las formas de violencia y discriminación. Además, se requiere fortalecer los sistemas de información con indicadores desagregados por sexo, edad, territorio y pertenencia étnica, que permitan monitorear los avances hacia la igualdad de género desde la infancia y adolescencia, y orientar decisiones basadas en evidencia para no dejar a ninguna niña atrás.