OBJETIVO 7: GARANTIZAR EL ACCESO A UNA ENERGÍA ASEQUIBLE, FIABLE, SOSTENIBLE Y MODERNA PARA TODOS
El acceso a energía limpia, segura y asequible es un elemento clave para el bienestar, el desarrollo y la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Además, juega un papel crucial en la garantía de otros derechos. Las fuentes de energía contaminantes —como leña, carbón o combustibles fósiles— exponen a esta población a múltiples riesgos ambientales, como la contaminación del aire en espacios interiores, que está vinculada a enfermedades respiratorias agudas y otras afecciones que comprometen su salud y calidad de vida.
Para la niñez y adolescencia que vive en contextos de pobreza, exclusión o sin conexión a la red eléctrica, el acceso a energía moderna representa una oportunidad para cerrar brechas de desigualdad, mejorar el rendimiento escolar, reducir la exposición a contaminantes y generar entornos más seguros y saludables.
Desde un enfoque de derechos y sostenibilidad, es indispensable promover políticas públicas orientadas a la transición energética justa, con énfasis en los hogares, las escuelas y los servicios que atienden a las niñas, niños y adolescentes. Asimismo, se requiere generar y utilizar datos desagregados sobre acceso a energía, tipo de fuente utilizada y condiciones de uso, para orientar decisiones basadas en evidencia y asegurar que ninguna niña o niño se quede atrás en el acceso a servicios energéticos sostenibles.